Algunos solares de las “Asturias de Navarra”,
según Domingo de la Palenque (1640)

Todo trabajo de investigación histórica que no trasciende
no pasa de cambiar de sepultura a personajes y hechos del pasado muerto.
Los desentierra y bautiza de nuevo para darles una lápida sepulcral que nadie leerá.

SANZ GARCÍA, José María (1995)*

El anterior exordio (además de mostrar mi aprecio por el autor), viene a cuento porque es, al día de la fecha, la única de mis publicaciones que no ha sido citada ni una sola vez (que yo sepa). Y, sin embargo, el bueno de Don Domingo, además de ser un genealogista serio, observador y adelantado a su tiempo, fue el hilo del que salieron tres ovillos que me tuvieron ocupado años: el del camarista, el de la Casa del Pico de Velasco y el de los aprovechamientos del Asón. Le estaré siempre agradecido por dar pie, aunque haya sido de forma involuntaria, a tamaño entretenimiento. En él, además de una mini-biografía del personaje, relativizo la trascendencia de la frontera vasco-cántabra y saco al la luz ciberespacial un texto inédito que puede ser de interés para los que tengan antepasados en la Cantabria oriental.

(*) “Ante una nueva edición de las Relaciones Topográficas madrileñas de Felipe II”: Anales del Instituto de Estudios Madrileños T. XXXV, págs. 253-277.

Enlace (recuerde: está en el número 10)